10
abril

Layer cake de chocolate y fresas

 

Layer cake de chocolate y fresas

Hace unos días, agotada tras un día de mucho trabajo pero en el que me hubiera gustado avanzar más de lo que avancé, comenté en mi perfil de Facebook que los días deberían tener 48 horas.

Alguien más listo que yo me respondió que mejor 72.

En verdad ya no sé si alguien me dijo exactamente eso o fue de otra manera, pero la esencia era esa. Solemos adornar los recuerdos a nuestra conveniencia, ¿verdad?

El caso es que nunca he sentido que tenía menos tiempo que el que tengo ahora. Y probablemente nunca he tenido más. El tiempo, como tantas cosas, es relativo, y decrece cuantas más cosas tienes o quieres hacer. ¿Cierto?

Pero todo tiene su lado bueno. La falta de tiempo me está enseñando a ser menos perfeccionista, cuando antes lo era hasta un punto casi enfermizo. Y me sorprendo día tras días murmurando por lo bajito refranes como “El mundo no se hizo en dos días”, “No se le puede pedir peras al olmo” y otros tantos similares. Parecerá de tontos, pero no sabéis cuánto consuelo me dan.

Layer cake de chocolate y fresas

Y con este sentimiento de falta de tiempo todo el día a cuestas, resulta que el tiempo se me pasa volando y sin darme cuenta mi tienda online de utensilios para la repostería ya ha cumplido tres semanas. Intensas y preciosas. Es un proyecto que madura gracias a todos vosotros y que crece cada día un poquito más. Estamos trayendo muchas cosas nuevas y pronto habrá también alguna que otra sorpresa. ¡Estad atentos! 🙂

Y el tiempo vuela también para mi bebé. Anoche revolviendo su armario me sorprendí al ver la ropita tan pequeña que tenía cuando nació, hace poco más de tres meses. Intento recordarlo así de chiquitito, pero me resulta imposible. Está precioso y me hace sentir muy dichosa. Es increíble ver cómo aprenden y empiezan a conocer el mundo, cómo se descubren las manos, cómo tienen sus propios gustos y su propia personalidad desde tan pequeños… Definitivamente, la vida es un milagro.

Y tanto hablar del tiempo, que casi se me olvida la tarta. 🙂 Un layer cake de chocolate y fresas para chuparse los dedos. La receta del frosting es de Bea. Por favor, si solo sois dos personas en casa, absteneos de hacer esta tarta o acabaréis la semana empachados y con varios kilos de más. Yo por mi parte prometo no volver a hacer jamás una tarta tan grande -y tan rica- cuando solo estemos dos para comer. Así no hay forma de perder la barriga. 🙂  ¡Feliz día!

LAYER CAKE DE CHOCOLATE Y FRESAS

INGREDIENTES

Para los bizcochos:

  • 6 huevos medianos
  • 400 g de harina de repostería
  • 400 g de azúcar
  • 200 ml de nata líquida para montar
  • 200 g de mantequilla
  • 2 gaseosillas para bizcochos o 1 sobre de levadura Royal

Para el frosting y el relleno:

ELABORACIÓN

Para los bizcochos:

  • Se baten los huevos con el azúcar y la mantequilla derretida hasta que blanqueen. (En Thermomix, con mariposa, 6 minutos en velocidad 3).
  • Se añade la nata y se bate durante otro minuto.
  • Se añade la harina y las gaseosillas y se mezclan justo hasta que se integren bien. (En Thermomix, se quita la mariposa y se mezcla 10 segundos en velocidad 6).
  • Se engrasan tres moldes pequeños (he usado de 18 cm) y se vierte 420 g de masa en cada uno.
  • Se hornea a 160º hasta que al meter un palillo salga limpio. El tiempo dependerá según el horno: en mi caso, 35 minutos.

Para el frosting y el relleno:

  • Se derrite el chocolate en el microondas o al baño maría.
  • Cuando el chocolate esté tibio, se añade la nata fresca a temperatura ambiente y se mezcla suavemente con unas varillas manuales hasta que esté bien integrada.
  • Se debe utilizar inmediatamente o se endurecerá demasiado como para extenderlo. (En ese caso, se puede ablandar metiéndolo unos segundos en el microondas a mínima potencia).
  • Cortamos las fresas en rodajas.

Montaje de la tarta:

  • Se nivelen los tres bizcochos. Se coloca sobre un plato el primero y con una espátula extendemos un poco del frosting y, sobre este, ponemos una capa de rodajas de fresas.
  • Colocamos el segundo bizcocho y repetimos la operación. Finalmente, colocamos el tercero.
  • Con ayuda de una espátula cubrimos toda la tarta con el frosting.
  • Decoramos con unas flores sin tratar y con el rabito bien lavado.
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