8
marzo

Vídeo-receta: Tarta de queso y remolinos de frambuesa

 

Tarta-de-queso-y-remolinos-de-frambuesa

Tarta de queso sobre stand para tartas verde menta

En el vídeo de esta semana os muestro una de las recetas incluidas en el libro Pasteles, de Martha Stewart. Es un libro con muchas recetas, todas ellas dedicadas a los pasteles.

La tarta de queso o cheesecake es uno de los postres más conocidos del mundo y puede que también uno de los más antiguos. Por este motivo, creo que es una receta que no puede faltar en el repertorio de un buen pastelero. Además, su textura y sabor son riquísimos. Y como no tiene mucha complicación, puede convertirse en una receta muy recurrente para preparar el postre de las comidas o cenas familiares.

Espero que hagáis esta tarta. Ya veréis que siguiendo los pasos de la receta y teniendo en cuenta los consejos del vídeo, os resultará muy sencilla. Recordad que siempre podéis hacer otras versiones cambiando la salsa de frambuesas por otro sabor que os guste más. Eso ya depende de vuestro gusto o las frutas que tengáis disponibles en ese momento.

Tarta de queso y remolinos de frambuesa

Ingredientes:

Para la tarta de queso:

  • 250 g de galletas
  • 120 g de mantequilla
  • 4 huevos L
  • 325 g de azúcar
  • 900 g de queso crema
  • 1 cdta. de extracto de vainilla
  • 1 pizca de sal

Para la salsa de frambuesas:

  • 170 g de frambuesas
  • 2 cdas. de azúcar

Elaboración:

  • Para hornear esta tarta utilizaré un molde desmontable de 24 centímetros de diámetro. Antes de empezar, os aconsejo forrar el exterior del molde con papel de aluminio. Como vamos a hornearlo al baño maría, debemos forrarlo muy bien para que no se meta nada de agua en el interior del molde. Así evitaremos posibles filtraciones de agua durante el horneado. Una vez listo, lo engrasamos con un poquito de mantequilla.
  • Ahora que ya tenemos el molde preparado, vamos a triturar las galletas. Es mejor si utilizáis una bolsa tipo zip para triturarlas, así podemos golpearlas sin miedo a que salgan volando por todos lados. Para dejarlas bien finitas, las aplastamos enérgicamente con el rodillo. De esta manera quedan perfectas para la base del pastel.
  • Ahora llevamos la mantequilla 15 segundos al microondas para derretirla. La vertemos sobre las galletas trituradas. Con una espátula removemos para integrar la mantequilla con las galletas. Debemos mezclarlo todo muy bien para luego tener una base perfecta. Lo vertemos todo en el molde que habíamos preparado antes y con la misma espátula, o con una cuchara, aplastamos la galleta para conseguir una superficie uniforme. Debemos dejar la galleta bien pegadita a los bordes, e intentar dejar la base bien prensada y lo más plana posible. Cuando terminemos, lo llevamos a la nevera durante 15 minutos para que endurezca.
  • Mientras, haremos la salsa de frambuesas. Y para ello ponemos las frambuesas en un bol y las trituramos con una batidora de mano o licuadora. Cuando las tengamos totalmente trituradas, las pasamos por un colador finito. Nos ayudamos de una espátula o cuchara para presionar el puré de frambuesas contra el colador, así obtendremos una salsa fina y con un sabor muy intenso. Repetimos el proceso con el resto de frambuesas trituradas hasta colar toda la salsa.
  • Añadimos el azúcar a la salsa de frambuesas y mezclamos hasta que se integre por completo. Una vez lista, dejamos la salsa preparada para más adelante.

Tarta-de-queso-y-remolinos-de-frambuesa-2

  • Para hacer el pastel, en un bol aparte ponemos todo el queso crema y lo batimos un par de minutos a velocidad media para que se ablande un poquito. Para esta receta, debemos asegurarnos de sacar el queso crema de la nevera con antelación, para que esté a temperatura ambiente. Cuando el queso esté cremoso, le añadimos el azúcar y batimos a velocidad bajita para que se integre. Añadimos también una pizca de sal para potenciar los sabores. Ahora agregamos el extracto de vainilla. Lo mezclamos unos segundos y después tenemos que añadir los 4 huevos poco a poco.
  • Cuando incorporamos los huevos en los pasteles queso debemos batir a velocidad bajita y lo justo para que se integren. Si batimos en exceso, el pastel subirá en el horno y se agrietará más fácilmente. Por eso es mejor batirlo durante poquito tiempo. Incluso, si lo veis necesario, podéis terminar de integrar los huevos con una espátula para no añadir demasiado aire a la mezcla.
  • Cuando terminemos, sacamos el molde con la base de la nevera y lo rellenamos con la mezcla que acabamos de hacer. Os aconsejo dar unos golpecitos al molde para eliminar las posibles burbujitas de aire de la mezcla. Si os fijáis, veréis como las burbujas suben y explotan en la superficie.
  • Una vez listo, con la ayuda de una cucharadita vamos poniendo varias gotitas de la salsa de frambuesa que hicimos antes. Aquí no hay ningún truco. Simplemente debemos cubrir la superficie de manera aleatoria como más nos guste.
  • Ahora con un palillo hacemos los remolinos en la salsa frambuesa. Ya veis que es muy sencillo, sólo tenemos que poner el palillo en el centro de la salsa frambuesa y dibujar un semicírculo hacía el exterior.
  • Una vez tengamos los remolinos listos, colocamos el molde en una bandeja de horno un poco honda y añadimos agua caliente hasta cubrir la mitad del molde. Llevamos la bandeja al horno precalentado a 170 ºC y hornearemos durante 60 minutos.
  • Pasado este tiempo, sacamos la tarta del horno con cuidado. El centro del pastel aún está blandito, por eso evitad hacer movimientos bruscos cuando lo saquéis. Con la ayuda de una espátula, la despegamos de las paredes del molde. Y así la dejamos reposar a temperatura ambiente hasta que enfríe por completo.
  • Una vez esté totalmente fría, retiramos el papel de aluminio y nos llevamos el pastel a la nevera durante un mínimo de 4 horas. Pasado este tiempo, ya por fin podemos desmoldar nuestro pastel de queso. Así que abrimos el aro y lo retiramos.
  • Ya sólo nos queda llevarnos nuestra tarta de queso y frambuesa a la nevera para conservarlo bien fresquito antes de servirlo.
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