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Flores con papel de arroz, wafer paper u oblea

Vídeo-tutorial: Cómo hacer flores con wafer paper, oblea o papel de arroz

Flores con papel de arroz, wafer paper u oblea

En el vídeo de esta semana os muestro cómo hacer flores con wafer paper, oblea o papel de arroz. Son flores comestibles que se utilizan para decorar tartas. En el vídeo os muestro como se hacen cuatro tipos de flores y también las hojas para darle más realismo a la flor. El wafer paper, oblea o papel de arroz puede ser blanco o de color. Cualquiera de los dos tipos se pueden pintar utilizando colorantes en polvo. La verdad es que se trabaja muy bien con este tipo de papel. Y ya veréis que con poquitas herramientas podemos hacer flores increíbles.

En el vídeo empiezo mostrando cómo se hacen unas florecitas tipo jazmín de Madagascar. Son unas flores pequeñitas que se hacen de manera rápida y sirven de relleno o para dar puntos de luz a los bouquets de flores. También os muestro cómo hacer una peonía. Que como veréis en el vídeo, la podemos hacer de diferentes tamaños según los cortadores que tengamos.

También os muestro cómo hacer un ranúnculo. De hecho, es mi flor preferida. Es una flor muy fácil de hacer, ya que con dos troqueladoras de círculos tenemos casi todo el trabajo hecho. Podemos variar de tamaño del ranúnculo, dependiendo de la bolita de porexpán que utilicemos.

La última flor que os muestro es una rosa. En esta flor moldearemos las puntas de los pétalos utilizando piping gel. Para hacerla, partimos de unos conos de plástico en vez de una bola de porexpán como es el caso del ranúnculo. Así al final obtenemos una flor totalmente distinta con una técnica muy similar.

Otra cosa importante a la hora de hacer flores es acompañarlas de algunas hojas. Al final del vídeo os muestro cómo hacerlas con una tijera de corte en zig zag. Es de lo más sencillo También se pueden hacer en diferentes tamaños y colores según las necesidades de la tarta.

Cómo hacer flores con wafer paper

Flores tipo jazmín

Empezaremos haciendo unas flores de relleno tipo jazmín. Para empezamos amasando el fondant para dejarlo maleable y flexible. Una vez listo, hacemos unas bolitas pequeñitas como del tamaño de un guisante. Haremos tantas bolitas como flores queramos hacer. Cuando las tengamos, con la ayuda de nuestros de dedos les damos forma de cono a cada una de ellas.

Ahora preparamos los estambres cortándolos más o menos de 1 cm y medio de longitud, ya que en cada uno de las flores pondremos sólo un estambre. Con la troqueladora en forma de jazmín recortamos de manera fácil y rápida el papel de arroz.

Cortamos también el alambre para flores en tres partes, y doblamos un poquito uno de los extremos para hacer un gancho para que se agarre mejor al fondant. Untamos la punta doblada del alambre con un poquito de pegamento comestible, y lo introducimos por el extremo sin doblar en la parte más ancha del cono de fondant, atravesamos el cono deslizando el alambre hasta el extremo doblado para que quede fijado al fondant. Cuando tengamos todos los alambres fijados, ponemos pegamento en el lado rugoso del papel de arroz y fijamos el cono del fondant en el centro.

Con una esteca hacemos un agujerito en el centro de la flor por el que introduciremos el estambre con un poquito de pegamento comestible. Y de esta manera tan fácil y rápida vamos haciendo flores de relleno que nos vendrán perfectas acompañar cualquier arreglo floral.

Jazmines y rosas con papel de arroz, wafer paper u oblea

Rosa

Ahora haremos una rosa de wafer paper. Empezamos fijando con la pistola de pegamento, el cono para rosas a un alambre. Igual que hicimos con el ranúnculo, vamos a recortar círculos con las dos troqueladoras. Necesitamos recortar 5 círculos pequeños con el color más oscuro. Con el color intermedio 5 pequeños y 6 grandes. Y con el color blanco, 7 círculos grandes. También repetimos el mismo paso de hacerles un corte hasta el centro.

Con un poquito de pegamento comestible fijamos las puntas, dejando el lado rugoso del wafer paper hacia afuera. Hacemos esto con todos los círculos menos con 2 círculos pequeños que nos reservaremos del color más oscuro. Una vez listos, ponemos piping gel en el extremo opuesto al que hicimos el corte y con un palillo doblamos un poquito las puntas hacia afuera para crear la forma parecida a la de los pétalos de rosa. Así que hacemos un pliegue a un lado y luego al otro. Siempre doblándolo hacía el exterior del pétalo para conseguir una forma más realista.

Seguimos haciendo lo mismo con el resto de pétalos. Una vez los tengamos todos, pasamos al montaje de la rosa. Ponemos pegamento en el cono y fijamos los dos círculos pequeños que nos habíamos reservado. Ponemos primero uno, y después cubrimos el resto del cono con el otro. De esta manera formamos la parte interior de la rosa y tapamos el cono por completo.

Ahora, vamos poniendo pegamento a cada uno de los pétalos y los vamos fijando a la flor. Siempre debemos superponer cada pétalo al anterior e ir abriéndolos cada vez más para formar ir formando la rosa.

En este caso, estoy utilizando un cono para rosas pequeño de 2,5 centímetros. Para formar la rosa completa he utilizado primero, 2 círculos para tapar el cono. Después 3 pétalos en el mismo color oscurito. Seguidos de 5 pétalos pequeños del color intermedio. Después, 6 pétalos grandes de color intermedio y he finalizado con 7 pétalos blancos.

Peonía

Ahora pasamos a la peonía. Para hacerla vamos a recortar rectángulos de papel de arroz de un tamaño un poquito más grande que el cortador que utilizaremos. Cuando tengamos los rectángulos, en uno de ellos, dibujamos el contorno del cortador. Os recomiendo utilizar rotuladores comestibles. Con marcar el contorno en uno de los rectángulos, será suficiente para agruparlos y recortar los 3 pétalos a la vez. Marcamos los demás pétalos en el resto de papel de arroz.

Al final debemos tener: 3 rectángulos del color más fuerte y del cortador más pequeño, es decir tamaño uno, 5 rectángulos del mismo color fuerte que el anterior y el cortador tamaño dos, 5 rectángulos del color en tono medio y del cortador tamaño tres, 5 rectángulos del color claro y el cortador tamaño tres y 5 rectángulos blancos con el cortador tamaño cuatro.

En este paso nos viene genial utilizar unas tijeras de precisión, ya que tienen la punta pequeñita y bien afilada. Así pasamos a recortar los pétalos para la flor. No es necesario marcar los pétalos en todos los rectángulos ya que los podemos recortar en grupos de 3. Recordad este truco y así os ahorraréis mucho tiempo.

Debemos ir con cuidado para ajustarnos lo máximo posible al borde del pétalo para conseguir una silueta perfecta. Poco a poco vamos recortando el wafer paper hasta tener todos los pétalos listos. Hacemos un corte en la parte inferior de todos los pétalos y ponemos pegamento en una de las puntas por la parte rugosa del papel de arroz.

Unimos las dos puntas para que queden pegadas la una con la otra, así le damos forma al pétalo y al pegarlo en la base, quedará un poquito levantado. Haremos lo mismo con todos los pétalos. Sólo tened en cuenta que en cada fila de pétalos, debéis cruzar un poquito más las puntas para que queden más levantados, a medida que llegamos al centro de la flor.

Voy a utilizar piping gel para dar flexibilidad al wafer paper y poder curvar las puntas de los pétalos. Con un pincel vamos aplicando el piping gel poco a poco. Y ahora que el wafer paper ya está un poco más blandito, con el mismo pincel, curvamos un poquito el pétalo hacia la parte interior. Os recomiendo hacer algún pétalo de más por si se rompe alguno durante el montaje de la flor.

Ahora, con una troqueladora o con unas tijeras, recortamos dos círculos de 3,8 cm de diámetro. Estos nos servirán de base para la peonía. Por eso, los pegamos entre sí para hacer una base más consistente. Marcamos 5 puntitos en la base y en cada uno de los puntos, pegamos los pétalos blancos grandes que habíamos preparado. Para pegar los pétalos utilizo pegamento comestible. Así quedarán bien fijados.

Cuando terminemos esta fila, ponemos los siguientes 5 pétalos del color clarito. Los pegamos un poquito más hacia el centro del círculo. Y como veis, ya les he dado la forma curvada igual que hice con los pétalos anteriores. Repetimos el proceso con los siguientes 5 pétalos medianos de color un poquito más fuerte.

Como os decía antes, debemos cruzar cada vez más las puntas de los pétalos, a medida que nos acercamos al centro de la peonía. Ya que mientras más crucemos las puntas, más levantado quedará el pétalo y así podremos ir cerrando la flor. Antes de fijarlos, recortamos las puntas sobrantes para que no se molesten unas con otras.

Y no olvidéis poner piping gel el todos los pétalos para darles movimiento. Una vez fijados, repetimos el proceso con los últimos tres pétalos, pero esta vez los pegamos fuera de la peonía para que nos resulte más fácil trabajar con ellos, ya que como la flor está más cerrada, podríamos romper los demás pétalos si los tocamos demasiado. Una vez listos, los pegamos en el centro.

Para finalizar la peonía ponemos pegamento comestible en el centro y colocamos unas perlitas de azúcar blancas. Esto hace que resalte su interior y es una manera fácil de simular los estambres. Tened en cuenta que hay diferentes cortadores de peonías. Así que según la forma que tengan podéis hacer flores de diferentes tamaños y con un acabado diferente. Esta por ejemplo se hace con otro kit de cortadores y también queda muy bonita para decorar las tartas.

Peonia con papel de arroz, wafer paper u oblea

Ranúnculo

Para hacer un ranúnculo empezamos cortando el alambre en tres partes. Con uno de ellos, pinchamos la bola de porexpán. Ponemos un poquito de pegamento con la pistola y fijamos el alambre para que no se nos mueva durante el montaje de la flor.

Ahora, utilizaré dos troqueladoras de círculos. La más grande hace círculos de 3,8 centímetros de diámetro y la otra de 2,5 centímetros. En total necesitamos cortar 31 círculos pequeños y 16 grandes. Para hacerlo más rápido, agrupamos los círculos para hacerles un corte hasta el centro. En este caso, podéis cortar hasta 5 círculos a la vez. Y de igual manera que hicimos con los pétalos de la peonía, pegamos las puntas recortadas para formar pequeños sombreritos.

Cuando los tengamos todos, empezamos con el montaje de la flor. Primero utilizamos los pétalos pequeños. Para esta primera vuelta, fijaremos 4 pétalos a la bolita. Siempre pegando el siguiente pétalo al lado del anterior, superponiéndolo entre sí para que no se vea la bola porexpán, y procurando que el centro que estamos formando, quede justo en la parte superior. Después de poner los cuatro primeros pétalos, los fijamos bien a la bola con pegamento comestible.

Seguimos poniendo filas de pétalos pequeños alrededor de la primera tanda. A medida que vayamos haciendo más filas, debemos ir colocando los pétalos de papel de arroz un poquito más abajo que la fila anterior. Así vamos dejando un espacio entre las filas para que la flor se vaya abriendo y poco a poco ir creando el efecto del ranúnculo.

Para hacer este ranúnculo, estoy utilizando una bola de porexpán de 2,5 centímetros. Y he pegado 5 filas de pétalos pequeños. En la primera fila he pegado 4 pétalos. En la siguiente fila puse 5. Luego utilicé 6 pétalos. La siguiente fila fue de 7, y la última fila de pétalos pequeños, fue de 9. Después de pegar todos los pétalos pequeños, empezamos a fijar los pétalos grandes. Y con ellos he hecho 2 filas. Una de 7 pétalos y otra de 9. Todo esto depende del tamaño de la bola inicial y también del tamaño de los círculos que recortéis. Lo mejor es hacer bastantes pétalos. E ir cubriendo la bola a vuestro criterio hasta tapar toda la bola de porexpán.

Al final obtenemos un ranúnculo muy bonito de un sólo color. Para hacerlo un poquito más realista, lo pintaremos con colorantes en polvo. Para ello aplicamos directamente el colorante con un pincel. Primero pintamos centro con un poquito de amarillo y difuminamos hacía el exterior con un color verde primavera. Os recomiendo que hagáis este paso poco a poco para controlar mejor la intensidad del color.

Para los pétalos exteriores, aplicamos el colorante en polvo con una brocha grande. Aseguraos de utilizar un color más intenso que el de la propia flor. Así veréis como el borde de los pétalos queda más intenso y la flor gana mucha profundidad y realismo.

Ranunculos con papel de arroz, wafer paper u oblea

Barniz de acabado

Para darles un acabado brillante a las flores, las ponemos sobre una base de porexpán para aplicarles un spray abrillantador comestible. Antes de aplicarles el spray abrillantador, os aconsejo cubrir la mesa con papel transparente o periódicos para que no quede brillante.

Ahora sí, rociamos las flores con el spray para intensificar su color y darles un poquito brillo. Esto es opcional, pero la verdad es que me encanta el acabado tan bonito que le da a las flores.

Hojas

Para hacer las hojas necesitamos recortamos una tira de papel de arroz. Para cada hoja que queramos hacer debemos tener 2 rectángulos del mismo tamaño. Estos pueden ser de tamaño que queráis. Ponemos el pegamento comestible en la cara rugosa del papel. Colocamos el alambre para flores en la mitad y lo cubrimos con el otro rectángulo de papel de arroz, dejando la cara lisa en el exterior.

Una vez lo tengamos fijado, con la tijeras de precisión, redondeamos la base de la hoja, y con las tijeras de zig zag recortamos los bordes haciendo la forma de la hoja. En este caso la he recortado con la forma más típica, que es una forma similar a una gota, pero eso depende del tipo de hoja que queráis recrear ya que las hay de muchos tipos. Una vez las tengamos recortadas las vamos a pintar un poquito.

Las hojas que he hecho con wafer paper blanco, necesitan que les apliquemos más color verde. Aparte del color amarillo y marrón que le darán los brillos y las sombras, para crear volumen en ellas y que no se vean tan irreales. Por eso es más sencillo si las hacemos directamente con el papel de color. Así, aplicando un poquito de amarillo en las puntas y marrón en la base de la hoja, las tendremos lista.

Igual que con las flores, las rociamos con el spray abrillantador para darles un acabado más bonito.

Pamela

Pamela

Todo empezó un San Valentín que decidí sorprender a mi marido con un pastel casero. Desde entonces, esta afición se ha convertido en mi estilo de vida. Fui adentrándome en el mundo de la repostería, probando nuevas técnicas y creando mis propias recetas. Me apasiona transmitir sensaciones, es por eso que junto a mi marido empezamos nuestro proyecto. Fuimos juntos a la universidad, ambos somos ingenieros y nos encanta la tecnología. Por eso decidimos crear Quiero Cupcakes BCN, un canal en YouTube donde expresar nuestra pasión por la repostería en forma de vídeo-recetas al alcance de todo el mundo.