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carlota de chocolate 1

Carlota de chocolate con frutas

carlota de chocolate 1

Carlota de chocolate con frutas sobre stand de cerámica negro de Miss Étoile

Nos adentramos en uno de los meses más calurosos del año y necesitamos postres refrescantes, pero con enjundia, así que este fin de semana nos hemos puesto a preparar una receta rápida y resultona de carlota de chocolate con frutas de verano.

Para hacerla hemos preparado un molde redondo desmontable con bizcochos de huevo (savoiardi) en todo el borde y lo hemos rellenado con una crema bávara de chocolate y frutas frescas de verano: arándanos, frambuesas y albaricoques.

Antes de servirla la hemos decorado con una ganache de chocolate hecha con chocolate negro Valrhona y un poco de chantillí. Y, para terminarla, le hemos puesto en el centro frambuesas, arándanos, brevas y cerezas. Que mejor manera de servirla que poniéndola sobre nuestro stand de cerámica negra y servirla en los nuevos platos amarillos de Ib Laursen.

Carlota de chocolate y frutas 

Ingredientes:

Para la crema bávara de chocolate:

  • 4 ½  hojas de gelatina (10 g)
  • 500 ml de leche
  • Una rama de canela
  • 200 g de chocolate negro troceado
  • 6 yemas
  • 130 g de azúcar moreno
  • Una pizca de sal
  • Una cucharadita de aroma de vainilla
  • 3 albaricoques sin semilla y partidos en gajos
  • 150 g de arándanos frescos
  • 150 g de frambuesas frescas
  • 200 g de nata para montar

Para la ganache de chocolate:

  • 100 g de chocolate negro troceado
  • 100 g de nata caliente a 87º C.
  • Una pizca de sal
  • 25 g de mantequilla

Para la carlota de chocolate:

  • 400 g de bizcochos de huevo
  • Almíbar de calar
  • Una o dos cucharadas de Cointreau para el almíbar
  • Cacao en polvo para decorar
  • Fruta de verano para decorar (arándanos, frambuesas, albaricoques, cerezas y brevas)

Elaboración:

  • Ponemos las hojas de gelatina en agua fría hasta que se ablanden.
  • Calentamos la leche junto con la rama de canela en un cazo, dejamos hervir, tapamos y dejamos en infusión durante 30 minutos. Retiramos la canela.

preparamos la gelatina

  • Añadimos el chocolate troceado y dejamos reposar un poco para que se funda. Mezclamos con una cuchara de madera o unas varillas.
  • En un cuenco batimos las yemas con el azúcar, la pizca de sal y el aroma de vainilla.

echamos el chocolate

  • Echamos la leche con chocolate y mezclamos.
  • Calentamos al baño María hasta que espese o hasta que la crema nape el dorso de una cuchara.

añadimos la leche con chocolate

  • Retiramos del fuego y dejamos templar un poco antes de añadirle las hojas de gelatina.
  • Pasamos la mezcla por un colador y dejamos que enfríe, pero sin que llegue a cuajar.
  • Le añadimos de forma envolvente los albaricoques, los arándanos, las frambuesas y la nata montada.

agregamos la gelatina

  • Preparamos un molde 22 centímetros de diámetro cubriéndole los bordes con papel film.
  • Mojamos bizcochos de huevo en el almíbar de calar y los vamos poniendo por todo el borde del molde; luego también cubrimos el fondo con ellos.

cubrimos el molde con bizcochos

  • Rellenamos el fondo con la mitad de la crema y con otra capa de bizcochos de huevo. Metemos unos minutos en la nevera para que cuaje un poco.
  • Echamos el resto de la crema y cubrimos otra vez con bizcochos de huevo mojados en almíbar.

rellenamos con la crema de chocolate

  • Tapamos la tarta con papel film y la metemos en la nevera durante ocho horas, o hasta que la crema haya cuajado.
  • Un par de horas antes de servir la carlota hacemos la ganache de la tarta mezclando la nata caliente, el chocolate troceado y la mantequilla.
  • Sacamos la tarta de la nevera, retiramos el aro desmontable y espolvoreamos los bordes y la superficie con cacao en polvo.

sacamos la carlota de la nevera

  • Escudillamos la ganache por todo el borde superior de la tarta y rellenamos el centro con arándanos, frambuesas, gajos de albaricoques, cerezas y brevas partidas en cuartos.
  • Volvemos a meter en la nevera por lo menos un par de horas para que la ganache se ponga dura.

ponemos la fruta

Sacamos nuestra carlota de chocolate con frutas de verano de la nevera y la ponemos sobre el stand de cerámica. La podéis acompañar con un vino blanco dulce muy frío o un té de limón y menta con hielo.

Carlota de chocolate 2

Carlota de chocolate con frutas sobre plato de postre amarillo de Ib Laursen

Algunos consejos útiles:

  • Antes de cubrir el molde con papel film os recomendamos que lo paséis por agua: el papel film se adherirá más fácilmente a los bordes.
  • Podéis usar el molde Charlotte desmontable de Lékué.
  • Los bizcochos de huevo (savoiardi) los podéis sustituir por bizcochos de soletilla, no son lo mismo ni en sabor, ni en textura, ni en tamaño, pero harán una buena sustitución.
  • Para hacer el almíbar de calar ponemos 150 ml azúcar y 150 ml agua en un cazo y llevamos a ebullición hasta que el azúcar se haya diluido completamente. Lo dejamos enfriar y le añadimos el Cointreau cuando vayamos a calar los bizcochos de huevo.
  • La gelatina se añade cuando la crema esté entre 48 y 45º C.
  • No os olvidéis de pasar la crema de chocolate por el colador, evitará que se cuele cualquier rastro de gelatina sin diluir.
  • Podéis usar melocotones, albaricoques, nectarinas, moras, frambuesas, arándanos, grosellas, cerezas, etc.
  • Si queréis hacer la carlota más exótica podéis usar mango, piña y fruta de la pasión para decorarla.
  • Recordad que la gelatina nunca debe añadirse a una crema que esté hirviendo ya que podría perder todas sus propiedades y nunca obtendríais una tarta firme.
  • Tampoco se debe añadir la nata montada cuando la crema aún esté caliente, perdería toda su firmeza dando como resultado una textura menos esponjosa.
  • Las gelatinas varían mucho dependiendo del fabricante, seguid las indicaciones que proporciona la marca.
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Raúl

Raúl

La cocina y la fotografía han sido, desde que era muy pequeño, dos de mis grandes pasiones. Disfrutaba en casa destapando las cazuelas en las que hervían los guisos y, apenas con seis años de edad, empecé a saborear la primera cámara que mis padres me regalaron por Navidades. Había que estudiar algo "respetable" y "serio", y mis primeros estudios se encaminaron a cursar la carrera de arquitectura. Ya con el título en la mano, y después de trabajar durante un tiempo en arquitectura -y con la familia contenta-, decidí aprender cocina y fotografía en profundidad. Aprendí de grandes maestros en ambos campos y todavía sigo haciéndolo. En la actualidad mezclo recetas, técnicas e historias de cocina con fotografía en El Oso con Botas.

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