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Helado de yogur, chocolate y trocitos de brownie

Helado de yogur, chocolate y trocitos de brownie

¿Hay algo más rico que el primer helado del verano cuando eres un niño? Ahora los helados están perdiendo su estacionalidad y son consumidos durante todo el año en mayor o menor medida. Y definitivamente desde que vivo en Canarias… la magia del primer helado ya no existe. Pero nunca olvidaré lo maravilloso que era ese primer helado de la temporada, generalmente en Semana Santa, cuando mis padres me llevaban a ver alguna procesión, vestida de domingo, y caía en mis manos ese cucurucho… con esa gran bola de chocolate que pronto comenzaba a chorrear… Este año el calor se ha resistido, pero afortunadamente ya está aquí.

Hacer helado en casa es muy fácil, y más aún si usamos como base yogur en lugar de nata. No solo es más sano, sino también mucho más rápido. Basta mezclar yogur con cualquier ingrediente que nos guste y ponerlo en la heladera. El resultado siempre será mucho mejor con heladera que sin ella, pero si no tenéis, podéis hacerlo igualmente, tomando la precaución de batir el helado cada hora durante las dos o tres primeras horas tras meterlo en el congelador, con el fin de romper los cristales de hielo.

Ya es viernes… Y yo mañana regreso a casa. Han sido dos semanas muy intensas. Mi pequeño bebé guanche ya conoce sus raíces peninsulares y vuelve a casa aún más gordo de lo que vino.

Feliz fin de semana a todos y muchas gracias por seguir al otro lado.

HELADO DE YOGUR, CHOCOLATE Y TROCITOS DE BROWNIE

INGREDIENTES

PREPARACIÓN

  • En un bol mezclamos los yogures con el cacao y el azúcar. Ponemos en la heladera junto con la mitad del brownie en trocitos.
  • Una vez listo, pasamos a un recipiente adecuado, le añadimos el resto del brownie y llevamos al congelador.
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María

Maria Lunarillos

Jiennensa de nacimiento pero tinerfeña de adopción (y corazón), me gusta encender el horno cuando viene lluvia, embadurnarme de harina mientras las gotas de agua golpean en la ventana y dejar que el olor a bizcocho y a tierra mojada impregnen juntos la casa. Soy compleja pero aspiro a ser simple, minimalista por dentro y por fuera. Y busco hacer lo mismo con mi cocina, para quedarme con lo más puro, lo más simple y lo más hermoso, porque la grandeza se esconde en los detalles más pequeños.