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Receta de rollitos de helado de frambuesa y chocolate

Cómo hacer helados con placa enfriadora

Hemos preparado estos rollitos de helado de frambuesa y chocolate para combatir los calores del verano de la forma más deliciosa. Son cremosos, refrescantes y muy fáciles de hacer. Solo necesitáis la placa enfriadora de Ibili y cuatro ingredientes imprescindibles: nata, leche condensada, frambuesas frescas y unas virutas de chocolate para el toque final.

Preparar los rollitos es tan sencillo como divertido, pero tampoco es imprescindible darles esta forma, podéis hacer el helado tradicional sin formar simplemente congelando la mezcla y troceando. Con las dos espátulas incluidas en la placa enfriadora, veréis que enseguida le cogéis el truco y conseguís unos rollitos perfectos si os animáis a darles esta forma. Estamos seguros de que no tardaréis en hacerles un hueco entre vuestros postres favoritos y en tener la placa enfriadora siempre lista en el congelador.

Nosotros los hemos servido en estas cápsulas rígidas, perfectas para presentar el helado de forma original y cómoda. Eso sí, os advertimos de una cosa: desaparecen en cuestión de minutos.

Si queréis experimentar con otros sabores, podéis sustituir las frambuesas por fresas, frutos del bosque o cualquier fruta de temporada que os guste. Mango, nectarina o melocotón son opciones estupendas. También podéis preparar una versión tropical con piña, mango y maracuyá. Y, para los más golosos, siempre queda la opción de añadir trocitos de galleta Oreo o vuestro ingrediente favorito.

Receta de helado de frambuesa y chocolate

Ingredientes para 5 helados:

  • 315 g de nata
  • 130 g de leche condensada
  • 1 o 2 pizcas de sal
  • 100 g de frambuesas frescas enteras

Para decorar el helado:

Elaboración:

  • Introducimos la placa enfriadora para rollitos de helado, siempre boca abajo, en el congelador durante ocho, o 12 horas.
  • Vertemos la nata en un cuenco, añadimos la leche condensada y una o dos pizcas de sal, mezclamos bien y reservamos en el frigorífico.
  • Retiramos la placa enfriadora del congelador, vertemos entre 70 y 80 ml de la base de helado, y 20 g de frambuesas frescas enteras.
  • Machacamos las frambuesas con las dos espátulas y mezclamos varias veces con la base de helado, y luego nivelamos para dejar una película delgada y uniforme de helado en toda la placa enfriadora.
  • Guardamos durante tres minutos en el congelador, si hace mucho calor, retiramos y marcamos los rollos haciendo un corte transversal en el helado con ayuda de una de las espátulas.
  • Levantamos uno de los extremos de cada banda con la espátula inclinada unos 45° y empujamos suavemente para formar los rollitos. Podemos ayudarnos de la segunda espátula para darles forma. Obtendremos entre tres y cuatro rollitos.
  • Repetimos el mismo procedimiento, pero esta vez dejamos la placa enfriadora con la película de helado 15 minutos en el congelador. En verano con el calor que hace la placa se enfriará de forma rápida y necesitará más tiempo en el congelador.
  • A medida que vayamos formando los rollitos, los conservamos en el congelador para que mantengan su forma hasta el momento de servir.
  • Servimos los rollitos de helado de frambuesa en cápsulas rígidas decorados con virutas de chocolate y algunas frambuesas frescas.

No creemos que este verano dejemos de preparar estos rollitos de helado de frambuesa. La placa enfriadora nos ha parecido todo un descubrimiento: es muy fácil de utilizar y permite preparar postres tan vistosos como deliciosos en cuestión de minutos. Si todavía no la habéis probado, quizá este sea el verano perfecto para hacerlo.

Receta de rollitos de helado de frambuesa y chocolate

Raúl

La cocina y la fotografía han sido, desde que era muy pequeño, dos de mis grandes pasiones. Disfrutaba en casa destapando las cazuelas en las que hervían los guisos y, apenas con seis años de edad, empecé a saborear la primera cámara que mis padres me regalaron por Navidades. Había que estudiar algo "respetable" y "serio", y mis primeros estudios se encaminaron a cursar la carrera de arquitectura. Ya con el título en la mano, y después de trabajar durante un tiempo en arquitectura -y con la familia contenta-, decidí aprender cocina y fotografía en profundidad. Aprendí de grandes maestros en ambos campos y todavía sigo haciéndolo. En la actualidad mezclo recetas, técnicas e historias de cocina con fotografía en El Oso con Botas.