Title Image


Receta polos de té matcha y pistachos

Helados de té matcha y pistacho

Os traemos estos polos de té matcha y pistacho. Aparte de ser muy refrescantes y deliciosos, estamos seguros que os van a ayudar a soportar mejor las altas temperaturas de estos meses. Nos hemos inspirado en esta receta.

Son muy fáciles de hacer, solo vais a necesitar estos moldes  de Lékué para polos, un poco de té matcha, unas gotitas de agua de rosas, un poco de crema de pistachos y sirope de arce para terminar de darle el punto perfecto de dulce. Os recomendamos usar unas tazas y unas cucharas medidoras para agilizar la elaboración.

Además, para la decoración, os recomendamos usar pistachos, capullos de rosas y pétalos de rosas secos. Esperamos que los disfrutéis mucho y estad atentos que pronto os traeremos más recetas de polos.

Receta de helados de té matcha

Ingredientes (4 helados):

Elaboración:

  • Mezclamos la leche de coco, un 1/4 taza de crema de pistachos, el té matcha, el agua de rosas y el sirope de arce en un cuenco. Empezad añadiendo una cucharadita de té marcha, probad la mezcla y si os parece necesario le añadís un poco más de té matcha, pero siempre a cucharaditas.
  • Añadimos los pistachos troceados mezclamos y vertemos el preparado en los cuatro moldes para polos. Podéis añadirle pétalos de rosas secos, pero nosotros preferimos solo añadirlo a la decoración.
  • Tapamos los moldes y congelamos durante 8 o 12 horas.
  • Desmoldamos y servimos decorándolos con pistachos troceados, pétalos de rosas secos y pequeños capullos de rosas.

Estos polos de té matcha y pistachos nos han parecido deliciosos y súper, pero superfáciles de hacer. No hemos dudado ni un segundo en compartirlos con vosotros…¡A disfrutarlos pues!

Receta polos de té matcha y pistachos

Raúl

La cocina y la fotografía han sido, desde que era muy pequeño, dos de mis grandes pasiones. Disfrutaba en casa destapando las cazuelas en las que hervían los guisos y, apenas con seis años de edad, empecé a saborear la primera cámara que mis padres me regalaron por Navidades. Había que estudiar algo "respetable" y "serio", y mis primeros estudios se encaminaron a cursar la carrera de arquitectura. Ya con el título en la mano, y después de trabajar durante un tiempo en arquitectura -y con la familia contenta-, decidí aprender cocina y fotografía en profundidad. Aprendí de grandes maestros en ambos campos y todavía sigo haciéndolo. En la actualidad mezclo recetas, técnicas e historias de cocina con fotografía en El Oso con Botas.