2
octubre

Tarta de calabaza

 

Tarta de calabaza

Sin ninguna duda, la reina del otoño es la calabaza. Para aprovechar que ahora las encontramos por todos lados, hoy vamos a preparar una tarta de calabaza. La acompañaremos con una mezcla de especias que le dan a la tarta un punto muy especial, y además la rellenaremos y cubriremos con crema de queso, que aparte de deliciosa es muy fácil de preparar. La decoración muy sencilla, pero resultona, la hemos hecho con unas calabacitas de fondant.

La receta está adaptada de una tarta hecha por una de mis reposteras de cabecera, Martha Stewart. He cambiado la mantequilla por aceite suave, que para mi gusto le da más esponjosidad a este bizcocho, y también he aumentado un poco la cantidad de calabaza para darle un toque extra de jugosidad. También he añadido unas cuantas especias más que combinan a la perfección con la calabaza.

Para esta tarta no es necesario preparar ningún almíbar, ya que por sí sola es muy jugosa y esponjosa. La calabaza le aporta una textura perfecta, y para los que no os guste su sabor no os preocupéis, porque no se nota en absoluto. Es ideal para que los más peques de la casa coman verduras sin enterarse.

Tarta de calabaza

Ingredientes

Elaboración

  • Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Tamizamos la harina con la levadura química, el bicarbonato, la canela, la nuez moscada,el jengibre y la sal. Reservamos.
  • Batimos el aceite con el azúcar moreno y el azúcar blanco con la ayuda de unas varillas hasta que esté homogéneo. Añadimos los huevos, uno a uno, y no agregamos el siguiente hasta que el anterior esté totalmente integrado. Echamos el puré de calabaza y la vainilla y lo mezclamos todo bien.
  • Añadimos la harina en tres veces, alternando con el buttermilk. Mezclamos bien la masa con la ayuda de una espátula de silicona para que el bizcocho no nos quede duro. Una vez la masa sea homogénea la repartimos en tres moldes de 15 cm para layer cake y horneamos durante 35-40 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo en el centro salga limpio.
  • Retiramos los moldes del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla. Cuando estén casi fríos, los desmoldamos y dejamos que se enfríen por completo sobre la rejilla. Una vez fríos, los envolvemos en film y los reservaremos en el frigorífico toda una noche, así a la hora de montar nuestra tarta los bizcochos estarán mucho más firmes y nos resultará más fácil el montaje.
  • Para preparar la crema de queso, tamizamos el icing sugar y lo batimos junto con la mantequilla hasta que la mezcla esté totalmente blanca y haya doblado su volumen. Agregamos el queso crema y batimos durante 5 minutos hasta que esté totalmente integrado.
  • Para montar la tarta igualaremos los bizcochos si es necesario con la ayuda de una lira. Comenzamos a montar la tarta poniendo el primer bizcocho sobre un cartón, con la ayuda de una cuchara de helado pondremos dos cucharadas de crema y lo alisamos con ayuda de una espátula. Seguimos con el segundo bizcocho y repetimos con dos cucharadas de crema. Finalmente ponemos el último bizcocho. Aplicamos una capa muy fina de crema por toda la tarta, que nos servirá de sujeta migas, y refrigeramos la tarta durante 30 minutos. Pasado ese tiempo pondremos una capa más gordita de crema por toda la tarta y le daremos el acabado deseado.

Tarta de calabaza

Para que nuestra tarta de calabaza esté realmente buena, os aconsejo que el puré de la calabaza sea casero. Es muy fácil de preparar, solo tendréis que partir una calabaza pequeña por la mitad y hornearla a 180ºC durante un par de horas o hasta que la pinchéis con un tenedor y esté blandita. Después solo tendréis que aplastarla con un tenedor y ya tenéis vuestro puré de calabaza casero. Al llevar queso crema en su cobertura, esta tarta la conservaremos en el frigorífico.

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