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Galletas de Comunión con papel de azúcar

Las galletas de comunión decoradas con papel de azúcar son el complemento ideal de tu celebración casera de comunión. En nuestra tienda tienes una gran variedad de modelos de papel de azúcar para comunión que combinan con cortadores a juego, para preparar tus galletas decoradas de forma muy rápida y sencilla. También disponemos de una sección completa de comunión con cientos de productos para que montes una mesa dulce de impresión este día tan especial.

En esta publicación te enseñamos cómo aplicar el papel de azúcar a la galleta y también cómo preparar unas galletas perfectas para adornar con las aplicaciones. Todo en uno. Ya ves que los diseños del papel de azúcar son personalizables.

El papel de azúcar se entrega en hojas dentro de fundas individuales transparentes. Hay que mantener las hojas de papel de azúcar dentro de esas fundas hasta el momento de usarlas; el papel al aire puede ponerse pegajoso o resecarse (según la humedad ambiental), lo que dificulta su manipulación. Para recortar el papel de azúcar van bien las troqueladoras (para círculos de unos 5 cm de diámetro se usa la troqueladora círculo de 5 cm) o con tijeras, igual que el papel normal.

Hemos usado la receta de masa para galletas decoradas que hace un tiempo nos compartió en nuestro blog Julia Guarch, de Postreacción. Y hemos seguido también su procedimiento para decorarlas, que Julia compartió también con nosotros en este otro post sobre cómo decorar galletas de comunión.

Receta de galletas de comunión con papel de azúcar

Ingredientes (para unas 20 galletas niña/niño o 45 galletas redondas):

Masa de galleta

  • 250 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 175 g de azúcar glas
  • Un huevo normal y una yema a temperatura ambiente
  • 550 g de harina floja

Decoración con papel de azúcar

Elaboración:

Masa de galleta

  • Pesamos todos los ingredientes en la báscula.
  • Ponemos la mantequilla ablandada en un bol y batimos ligeramente para suavizar con la pala del robot o con varillas eléctricas: no debe blanquear ni aumentar de volumen porque no queremos introducir aire. Necesitamos unas galletas que queden planas y que mantengan bien la forma del corte en la cocción.
  • A velocidad mínima añadimos el azúcar glas cucharada a cucharada, previamente tamizado con tamiz o colador. También a velocidad mínima agregamos el huevo a temperatura ambiente, ligeramente batido muy poco a poco, hasta que esté bien integrado. Si es necesario, paramos el robot para rebañar lo que quede en las paredes.
  • Comenzamos a añadir la harina a cucharadas a baja velocidad y mezclamos hasta que la masa esté ligada.
  • Colocamos la masa sobre un papel de hornear, le damos una forma redonda y la cortamos en dos trozos iguales. Cogemos uno de los trozos y le damos forma rectangular con las manos sobre el papel de hornear.
  • Colocamos otro papel de hornear encima y con un rodillo estiramos la masa con un grosor uniforme de unos 6 mm. Conviene utilizar un rodillo graduable.
  • Hacemos lo mismo con el otro trozo de masa. Ponemos ambas láminas de masa en una bandeja de hornear, una encima de otra, con cuidado de que no se doblen y las dejamos enfriar en la nevera un mínimo de una hora para que se pongan firmes y se corten mejor.
  • Precalentamos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo, y sin aire. Sacamos la masa de la nevera y cortamos las galletas con los cortapastas elegidos: de niña, de niño o redondo.
  • Ponemos galletas de tamaño uniforme en la misma bandeja, ya que tardarán más o menos en hacerse en función de si son más o menos grandes. Podemos volver a estirar los recortes sobrantes las veces que haga falta, sin necesidad de volver a enfriar.
  • Cocemos las galletas unos 12 minutos (cuanto más grandes, más tiempo). Horneamos solo una bandeja por vez, situándola en la parte central del horno.
  • Cuando empiecen a dorarse por los bordes, pasamos las galletas a una rejilla hasta que se enfríen.

Decoración con papel de azúcar

  • El papel de azúcar se puede pegar directamente a la galleta con miel, mermelada sin grumos, sirope de arce, jarabe de maíz o cualquier sustancia comestible del estilo (fluida y pegajosa); aquí hemos usado glucosa líquida diluida con una pizca de agua, que no modifica nada el sabor.
  • Los modelos de niños y niñas de comunión se recortan primero burdamente alrededor del dibujo, dejando un margen en blanco. Y luego ya recortamos siguiendo el contorno, más despacio y con mucho cuidado para no rasgarlos, sobre todo en los recovecos.
  • Ponemos el papel de azúcar recortado boca abajo sobre una servilleta, para no manchar la mesa, y untamos el pegamento que hayamos elegido con ayuda de un pincel. Colocamos el papel sobre la galleta y presionamos ligeramente con la palma de la mano o un paño para que quede bien pegado.
  • En el caso de los círculos, hay que recortar primero tres tiras verticales con tijeras, y luego se recortan los círculos con la troqueladora, poniendo el hueco mirando hacia nosotros, de forma que podamos centrar bien el dibujo.
  • Las galletas decoradas pueden meterse directamente en bolsitas de celofán o en cajas de uso alimentario. O pueden servirse sin bolsa ni caja, directamente en un plato o mesa dulce. Si se guardan en una caja de lata, duran hasta dos meses en perfectas condiciones. Más allá de ese tiempo pueden empezar a saber rancias por la mantequilla, pero no le sentarán mal a nadie. Y aguantan bonitas indefinidamente, para quien quiera conservarlas como recuerdo del día de la comunión..

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Hay que ver los remonísimas que lucen estas galletas de comunión decoradas con papel de azúcar, que además se pueden personalizar con el nombre y el peinado de los niños. Envásalas individualmente en bolsitas de celofán como detalle de la celebración de comunión o como más te guste.

Nota importante: Debido a un cambio en la regulación, ya no se puede utilizar E171 en alimentación, por lo que el papel de azúcar no es tan resistente a la grasa como antes. Si se decoran galletas poniéndolo directamente encima y se dejan a temperatura alta más de un día, puede empezar a absorber la grasa de la galleta. Cuanto más calor y humedad haya, y cuanto más tiempo pase, más feo se pondrá el papel de azúcar.

Hay tres formas de evitarlo (a elegir una de las tres):

– Guardarlas en la nevera una vez decoradas. Si se forma condensación al sacarlas, hay que dejarlas sin tocar hasta que se seque.
– Poner fondant entre la galleta y el papel.
– Poner glaseado entre la galleta y el papel. No muy líquido y en cantidad suficiente.

También ayuda pintar la superficie de la galleta con clara de huevo antes de hornear.

Miriam

Traductora de inglés a español y química durante 15 años en una vida anterior. Vivo en un pueblecito cerca de Madrid, Galapagar, y trabajo en casa; soy una gran afortunada. Tengo pareja y dos niños con poca sensibilidad gastronómica. De momento. Pero por lo que estoy aquí es por mi afición a la cocina en general y a la repostería en particular, que me viene de familia, de mi madre y de mi abuela paterna. Y esta afición me ha llevado, además de a tener un blog de cocina con el que me lo paso pera, El invitado de invierno, a impartir algún que otro curso de cocina en la escuela de Madrid La Cocina de Babette.