5
octubre

Vídeo-receta: galletas Springerle

 

Galletas-Springerle-1

En la vídeo receta de esta semana os muestro cómo hacer unas galletas Springerle. Son una galletas alemanas que se caracterizan por ser muy detalladas y sobre todo por su color tan blanquito. Además, tienen una textura abizcochada muy rica.

A diferencia de otras galletas, estas contienen bicarbonato de amonio, que actúa como gasificante de acción rápida. Ingrediente imprescindible para que las galletas queden blanquitas y finas, ya que permite un horneado mucho más rápido. Es importante saber que no podemos probar la masa de las galletas hasta que no estén horneadas porque el bicarbonato de amonio tiene un olor muy fuerte que únicamente desaparece durante el horneado.

Estas galletas recién hechas son un poco duras. Por eso, tradicionalmente se guardan durante 2 o 3 semanas en una cajita de lata. En este tiempo, se ablandan y adquieren la textura esponjadita que las caracteriza.

Los moldes de las galletas Springerle están llenos de detalles. Hay muchos modelos y formas diferentes. También es importante escoger un cortador con el mismo tamaño del molde. Así, podremos cortarlas a la medida justa y nos quedarán una galletas perfectas.

Galletas Springerle

Ingredientes (para 30 galletas):

Elaboración:

  • Para hacer las galletas empezamos poniendo el bicarbonato de amonio en la leche. Para esta receta utilizamos 1/4 de cucharadita. Mezclamos bien hasta que esté disuelto. Lo dejaremos reposar una hora y media antes de utilizarlo.
  • Pasado ese tiempo, ponemos los huevos en la batidora y con el globo los batiremos a velocidad alta durante 10 minutos. Es muy importante batir los huevos todo este tiempo, así veremos que triplican su volumen y que se ponen súper espumosos. Pasados los 10 minutos, ya tendremos los huevos bien montados.
  • Ahora con la batidora a velocidad media alta, incorporaremos el icing sugar a cucharadas. Seguimos así, hasta terminar con todo el icing sugar. Dejamos que se bata 5 minutos más antes de añadir la mantequilla.
  • Os recomiendo que la mantequilla esté a temperatura ambiente para que se mezcle con facilidad. Una vez añadida la mantequilla, seguiremos batiendo a velocidad alta para que se integre bien.
  • Ahora añadiremos el anís en pasta. Es un aroma muy concentrado, así que con media cucharadita será suficiente. Dejamos que se reparta por toda la masa y cuando esté lista, añadimos la leche con el bicarbonato de amonio que habíamos reservado antes. Es muy importante que a partir de este punto no probéis la masa porque hasta que no tengamos las galletas horneadas, no perderán el sabor y olor tan fuerte que tienen ahora, debido al bicarbonato de amonio.
  • Ahora bajamos la velocidad de la batidora al mínimo y añadimos la harina poquito a poco. Acordaros de tamizar previamente la harina para que no tenga grumitos. Cuando la masa ya esté un poco densa, cambiad el globo por la pala Ka de la batidora, así a la batidora le costará menos mezclar la masa. Una vez terminemos de añadir toda la harina, mezclamos un par de minutos más y ya tendremos la masa lista.
  • Con una lengua repostera, verificamos que no hay restos de harina en la masa. La masa está blandita, pero no se queda pegada a las manos. La envolvemos en papel film, y la llevamos a la nevera durante 30 minutos. Pasado este tiempo, la masa se pondrá más consistente y ya podremos trabajar con ella de manera muy fácil.
  • Cortamos un pedacito de masa. Espolvoreamos harina por toda la superficie y por el trocito de masa también. Con un rodillo para galletas la estiramos con un grosor de 6 milímetros, siempre poniendo harina para que no se nos quede pegada.

video_receta_galletas_springerle_2

  • En este caso voy a utilizar dos moldes. Uno tiene una forma ovalada con una rosa en su interior y el otro tiene una forma de corazón con pajaritos y flores dentro. Es muy importante poner harina en todo el molde antes de utilizarlo. Como tiene muchos detalles, lo mejor es utilizar una brocha.
  • Una vez enharinado, ponemos el molde sobre la masa y presionamos de manera homogénea. Cuando lo levantemos veremos que el diseño se ha transferido perfectamente en la masa, incluso los detalles más pequeñitos. Ahora con este cortador en forma de ovalo, que tiene las mismas medidas que el molde, vamos a cortar los bordes.
  • Trasladamos la galleta con una espátula y la dejamos sobre papel para hornear, mientras seguimos con el resto de galletas. Ahora utilizaré el molde de corazón para que veáis también lo bonito que queda. El proceso es el mismo que antes, pero ahora recortaremos la silueta con este otro cortador en forma de corazón.
  • Es importante saber que debéis hacer las galletas de una en una, ya que si hacéis varias a la vez, cuando marquéis el diseño en una galleta, la presión que hacéis sobre ella podría deformar la galleta de al lado. Así que mejor hacedlas por separado.
  • Y así, poquito a poco vamos haciendo las 30 galletas que salen con estos ingredientes y estos moldes. Una vez las tengamos listas, las dejamos enharinadas sobre el papel de horno.
  • Las dejaremos reposar durante 48 horas a temperatura ambiente. Este paso es muy importante para que seque la parte exterior de la galleta. Sólo así conseguiremos que el diseño no se rompa durante el horneado. Pasado este tiempo, antes de llevarlas al horno, les quitamos la harina que tienen encima.
  • Como veis, en la parte trasera, hay un círculo más blanquito que nos indica que la galleta se ha secado. Otro paso muy importante que debemos hacer antes de hornearlas, es humedecer la parte trasera. Así que con el dedo ponemos un poquito de agua en la base de la galleta. De esta manera, debilitamos esta parte y la galleta se romperá por aquí. Así evitamos que se deforme la parte del diseño.
  • Una vez listas, las llevamos al horno precalentado a 115 ºC. Es importante poner una bandeja en la parte superior del horno para que el calor no caiga directamente sobre las galletas y así, conserven el color lo más blanquito posible.
  • Pasados 20 minutos, tendremos las galletas listas. Las dejaremos reposar sobre una rejilla durante 15 minutos. Ahora ya podemos despegarlas del papel de horno y trasladarlas a una rejilla para que enfríen por completo.
  • Las galletas Springerle quedan duras después del horneado. Por eso, se deben guardar en una cajita de lata durante 2 o 3 semanas. En este tiempo se ablandan y quedan con una textura abizcochada muy rica. Así que, hacedlas con tiempo para poder disfrutarlas con una textura más tierna y agradable.
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