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Receta galletas para Primera Comunión

Galletas decoradas de Primera Comunión

Receta galletas para Primera Comunión

Galletas decoradas con cortadores de Comunión

Hoy hemos preparado unas galletas decoradas para Primera Comunión porque sabemos que estamos en plena temporada y os vendrá genial la idea para utilizar como regalo recuerdo de ese día. Hemos apostado por unas galletas fáciles de hacer, pero resultonas y con bonitos colores.

Cuando vimos la propuesta que Bridget, de Bake at 350, hace para este tipo de evento nos pareció estupenda así que no dudamos en reproducirla, pero eligiendo tres tipos de cortadores de nuestra tienda: cortador crucifijo, cortador cáliz y cortador placa.

Los ingredientes no son nada del otro mundo. Basta con tener harina, levadura química y extracto de almendra, que mezclado con un poco de extracto de vainilla le da a las galletas de mantequilla un toque perfecto… ¡Probadlo! Veréis que os va a gustar la combinación.

Para la decoración de las galletas tendréis que preparar y colorear glasa real. Podéis hacer la receta de glasa que tenemos en el blog o bien utilizar royal icing listo para usar, que tenemos en la tienda.

En cuanto a los colores, para estas galletas hemos usado: colorante turquesa, colorante en polvo lustro oro antiguo y colorante lustre oro brillante mezclado con alcohol blanco comestible, que hemos aplicado al final con pincel. Ah, y no se os olvide contar con unas cuantas boquillas para decorar, números 1, 2 y 4.

Receta de galletas de Comunión

Ingredientes (para unas 27 galletas):

Para la masa de las galletas:

Para la decoración: 

Boquillas:

Elaboración:

Para las galletas:

Receta galletas para Primera Comunión

  • Blanqueamos la mantequilla con el azúcar en un robot de cocina, añadimos el huevo, el extracto de almendra y la vainilla, y añadimos poco a poco la harina mientras batimos con un batidor-K.
  • Formamos una bola con las manos y la refrigeramos 15 minutos. La pasamos a una mesa de trabajo, previamente espolvoreada con harina, y la extendemos con un rodillo hasta que tengamos seis milímetros de grosor.

Receta galletas para Primera Comunión

  • Cortamos la masa de galletas con tres cortadores diferentes de crucifijo, cáliz y placa. Colocamos las galletas sobre la bandeja de horno y las congelamos durante cinco minutos. Horneamos 10 o 12 minutos, retiramos del horno, dejamos templar 15 minutos y la pasamos a una rejilla hasta que se enfríen  por completo.
  • Hacemos la glasa o usamos el royal icing listo para usar que tenemos en la tienda. La dividimos en tres cuencos: una la dejamos sin colorante, a la segunda le añadimos colorante turquesa y a la tercera le aplicamos colorante oro antiguo.
  • Llenamos dos mangas pasteleras con cada color de glasa (una para delinear y otra para rellenar), una con una boquilla lisa de dos milímetros y otra con una boquilla de 4 milímetros. Reservamos.

Receta galletas para Primera Comunión

Para decorar los crucifijos:

  • Escudillamos un cordón de glasa turquesa en toda la orilla. Esta glasa debe ser para delinear, es decir un poco más densa. Dejamos secar y rellenamos todo el interior con glasa del mismo color. Dejamos que seque completamente.
  • Con glasa blanca escudillamos un corazón en el centro de la cruz, dibujamos cordones formando la silueta de una gota en cada extremo y decoramos con pequeñas gotas. 

Receta galletas para Primera Comunión

Receta galletas para Primera Comunión

Para decorar los cálices:

  • Escudillamos un cordón fino de glasa blanca dibujando la silueta de la hostia. Cuando haya secado escudillamos otro cordón fino de glasa con colorante oro antiguo a todo lo largo de la orilla del cáliz y dejamos secar. Rellenamos tanto la hostia como el cáliz con sus respectivas glasas, usando las glasas para rellenar.
  • Con la glasa oro antiguo dibujamos una espiga en el cáliz, un corazón y un cordón en las divisiones del cáliz, y con glasa blanca dibujamos una cruz sobre la hostia. Dejamos secar. 

Receta galletas para Primera Comunión

  • Finalmente, pincelamos todo el cáliz, incluida la espiga, el corazón y las divisiones, con colorante lustre oro brillante diluido con alcohol, y dejamos secar.
  • Terminamos de hacer el resto de cálices.

Receta galletas para Primera Comunión

Para decorar las placas:

  • Escudillamos un cordón fino de glasa blanca en toda la orilla de la galleta y dejamos secar.
  •  Cubrimos todo el interior con el mismo color de glasa y dejamos que seque completamente.

Receta galletas para Primera Comunión

  • Dibujamos las cuentas del Ave María de un rosario con glasa turquesa. Las cuentas de los misterios, el Salve (en forma de corazón), y la cruz las escudillamos con glasa oro antiguo. Las glasas para hacer estos dibujos debe ser un poco más densa que la glasa para delinear.
  • Dejamos secar antes de pincelar las cruces, el corazón y las cuentas con lustre oro brillante diluido con alcohol.

Receta galletas para Primera Comunión

¿Queréis que vuestras galletas de Primera Comunión sean delicioso y original presente? Metedlas en bolsitas de papel celofán atadas con un cordón de seda… ¡Vais a triunfar con este regalo de recuerdo para los invitados!

Receta galletas para Primera Comunión

Galletas decoradas en bolsas de celofán

Consejos útiles:

  • Cuando hagáis cada glasa hacedla con una consistencia que os sirva para delinear y poder hacer dibujos en las galletas. Dividid cada color de glasa en dos y una la hacéis más líquida añadiéndole agua o zumo de limón. Esta última os servirá para rellenar el interior de los dibujos delineados.
  • Cuando rellenéis el área delineada tened siempre un palillo para pinchar las burbujas que puedan aparecer y para extender la glasa y que quede uniforme.
  • Podéis añadirle extractos o aromas a vuestras glasas.
  • Para un dibujo más delicado, sobre todo para el rosario, los corazones y las espigas usad una boquilla 1.
  • Os recomendamos que tengáis por lo menos dos boquillas de cada número para hacer el trabajo más rápido.
Raúl

Raúl

La cocina y la fotografía han sido, desde que era muy pequeño, dos de mis grandes pasiones. Disfrutaba en casa destapando las cazuelas en las que hervían los guisos y, apenas con seis años de edad, empecé a saborear la primera cámara que mis padres me regalaron por Navidades. Había que estudiar algo "respetable" y "serio", y mis primeros estudios se encaminaron a cursar la carrera de arquitectura. Ya con el título en la mano, y después de trabajar durante un tiempo en arquitectura -y con la familia contenta-, decidí aprender cocina y fotografía en profundidad. Aprendí de grandes maestros en ambos campos y todavía sigo haciéndolo. En la actualidad mezclo recetas, técnicas e historias de cocina con fotografía en El Oso con Botas.