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Mini babkas de chocolate


Receta mini babkas de chocolate y alcaravea

Mini babkas de chocolate

Os traemos estos mini babkas de chocolate para que empecéis el día con un desayuno de lujo. Son muy fáciles de formar y quedan chulísimos con el relleno que le hemos puesto. Eso sí, fijaos bien en el molde para muffins gigantes que es muy importante.

La masa es muy fácil de hacer, basta con tener harina de fuerza, levadura seca instantánea, leche en polvo, azúcar, huevos y mantequilla, y un robot de cocina para trabajarla. Para el relleno necesitareis cacao light brown, azúcar moreno, miel y las semillas de alcaravea.

En la receta original nos recomienda rociarlos con un glaseado de queso con azúcar glas y pasta de vainilla a la hora de servirlos, y nosotros no lo hemos dudado ni un segundo. Ya veréis vosotros que ricos os van a quedar.

Receta de mini babkas de chocolate

Ingredientes:

Para la masa:

Para el relleno de chocolate:

  • 100 g de mantequilla en pomada
  • 30 g de cacao en polvo
  • 35 g de azúcar moreno
  • 30 g de azúcar granulado
  • 1 cda. de miel
  • ½ cdta. de sal
  • 7 g de semillas de alcaravea

Para el glaseado de queso:

Elaboración:

  • Echamos la levadura en el agua, mezclamos y dejamos reposar durante cinco o diez minutos. Mientras tanto tamizamos la harina y la leche en polvo, y mezclamos con el azúcar en el vaso de un robot de cocina.
  • Añadimos los huevos y el agua con levadura, y trabajamos hasta que los ingredientes se hayan unido. Continuamos trabajando a velocidad media mientras vamos incorporando la sal y la mantequilla en pomada poco a poco.

Receta mini babkas de chocolate y alcaravea

  • Trabajamos la masa hasta que levante o se desarrolle el gluten, preparamos un cuenco untado con una película fina de aceite de oliva, hacemos una bola con la masa y la ponemos en el cuenco.
  • Tapamos con papel film y reservamos en la nevera por lo menos ocho horas. Podéis continuar con el siguiente paso para ahorrar tiempo, pero el resultado no será tan bueno.
  • Para el relleno de chocolate ponemos la mantequilla, el cacao, el azúcar moreno, el azúcar granulado, la miel, la sal y las semillas de alcaravea en un cuenco, y mezclamos con unas varillas hasta tener una pasta homogénea.

Receta mini babkas de chocolate y alcaravea

  • Retiramos la masa de la nevera, cortamos en seis piezas de igual peso y extendemos cada una en forma de rectángulo con ayuda de un rodillo.
  • Cubrimos la superficie de cada pieza con el relleno y enrollamos. Reservamos los rollos en una bandeja de horno y congelamos durante cinco u ocho minutos para facilitar el corte, y el formado de los bollos.

Receta mini babkas de chocolate y alcaravea

  • Aplicamos spray antiadherente al molde de muffins gigantes, cortamos cada rollo de forma longitudinal, pero sin cortar uno de los extremos, trenzamos, enrollamos para formar el bollo y los vamos metiendo en el molde para muffins. 
  • Cubrimos con un paño y dejamos fermentar durante una hora aproximadamente, o hasta que hayan casi duplicado su volumen.
  • Calentamos el horno a 190º C.

Receta mini babkas de chocolate y alcaravea

  • Pincelamos los bollos con el brillo de huevo batido y horneamos durante 12 o 15 minutos, o hasta que estén dorados.
  • Retiramos del horno y dejamos templar 20 minutos, retiramos del molde y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Receta mini babkas de chocolate y alcaravea

  • Para el glaseado mezclamos el queso con azúcar glas, la pasta de vainilla y la leche. Si está muy líquido le añadimos un poco más de azúcar glas, pero si está muy espeso le añadimos un poco más de leche.
  • Rociamos los mini bollos de babka de chocolate con el glaseado y servimos.

Receta mini babkas de chocolate y alcaravea

¿Estáis listos para probar estos mini babkas con chocolate y alcaravea? Nosotros los hemos servido en el desayuno acompañados de una deliciosa taza de café vienés y no hemos podido evitar la tentación de comernos más de uno.

Receta mini babkas de chocolate y alcaravea

Raúl

La cocina y la fotografía han sido, desde que era muy pequeño, dos de mis grandes pasiones. Disfrutaba en casa destapando las cazuelas en las que hervían los guisos y, apenas con seis años de edad, empecé a saborear la primera cámara que mis padres me regalaron por Navidades. Había que estudiar algo "respetable" y "serio", y mis primeros estudios se encaminaron a cursar la carrera de arquitectura. Ya con el título en la mano, y después de trabajar durante un tiempo en arquitectura -y con la familia contenta-, decidí aprender cocina y fotografía en profundidad. Aprendí de grandes maestros en ambos campos y todavía sigo haciéndolo. En la actualidad mezclo recetas, técnicas e historias de cocina con fotografía en El Oso con Botas.